jueves, 12 de abril de 2018

MARIA, SEDES SAPIENTIAE, CORAZÓN MATERNAL DE LA UCSS

MARIA, SEDES SAPIENTIAE, Y LA UNIVERSIDAD

 

Sedes Sapientiae, Domus sapientiae (Prov 9, 1) "La sabiduría ha construido su casa".

Cristo-Verdad, Sabiduría infinita se ha preparado, construido, una casa (domus, sedes): María. Ella, la Madre de Dios y del hombre, es la Educadora, Madre y Maestra de Jesús y también de cada uno de nosotros. Maria resulta así la encarnación de todos los valores que necesitamos para nuestra vida universitaria.

Sus imágenes, al remitir al prototipo por representación, activan una presencia estimulante como lo recogió el Concilio de Nicea II: "Cuanto más frecuentemente se contemplan las imágenes tanto más se estimula uno al recuerdo, al deseo, al ósculo y a la honra de los seres representados". Cuenta una antigua leyenda de Kiev que el gran príncipe de la Rus –hoy Ucrania- envió a "hombres buenos e inteligentes" para observar la celebración litúrgica de cada religión, regresando a Kiev, tras haber estado en Roma (rito latino), Constantinopla (rito bizantino) y entre los musulmanes (Islam); los viajeros se expresaron así ante Vladymiyr  sobre la liturgia bizantina: "nos sabíamos si estábamos en el cielo o en la tierra, pues no hay aquí un espectáculo ni belleza semejante. No sabemos cómo describirlo. Lo único que podemos afirmar es que allí Dios mora entre los hombres y el servicio divino es mejor que en cualquier otro país. No podemos olvidar lo bello de todo aquello".

 

REPRESENTACIONES

 

Las primeras representaciones, en la Edad Antigua, son muy sencillas: la Virgen con el Niño y la Virgen en oración.  Durante la Edad Media, momento álgido de la devoción mariana, los artistas -pintores y escultores- elaboran diversos temas y modelos que influyen en el arte posterior.

 

. Kyriotissa o Panagia Nicopia. María sentada como trono del Niño, que está sentado sobre sus rodillas de espaldas a ella. Atribuida a San Lucas, pasa a Occidente, donde alcanza su plenitud en el románico con la Virgen Majestad. En estrecha relación con este modelo, está el que la representa de pie, rígida, con el Niño sostenido por ella ante su pecho, en actitud de ofrecerlo. Lleva corona. Es la que inspira al icono Sedes Sapientiae, obra del jesuita ruso, Marco Iván Tupnik.

 

. Hodigitria. Se ofrece sosteniendo al Niño en su brazo izquierdo, señalándole con la derecha que cruza ante el pecho, al tiempo que mira al espectador, es la Virgen que señala el camino de la salvación y de la vida.

 

. Blacherniotissa o Platytera. Virgen de pie, con los brazos levantados, orante, colocándose en su pecho un círculo en el que se representa al Niño. Popular en el cristianismo primitivo, Bizancio y en Europa en el periodo gótico avanzado. Relación con la Virgen de la O, de la Esperanza o de la Expectación. De igual modo, se relaciona con el modelo "Virgen abridera", imagen en cuyo vientre se dispone una portezuela con acceso a un hueco en el que se sitúa al Niño. Relacionada con este modelo está la Virgen Apocalíptica de los Beatos mozárabes, con variantes en cuanto a la parición en su seno del sol o el Niño, que dará origen al tema de la Inmaculada, las estrellas, la luna a los pies y el resplandor son símbolos típicos, como veremos en las guadalupanas.

 

. Eleousa. Madre de Dios, "Glikophilousa", amante dulce. La Virgen tiene al Niño en su brazo izquierdo, al que acerca su rostro y a veces el Niño juega con su Madre, otras veces se crea el "coloquio maternal" y la Virgen mira nostálgicamente al Niño, que juega con un pajarito (tema de los Evangelios apócrifos, que simboliza el poder de dar vida). Surge también el tipo "Virgen de la Humildad" en que se representa a María sentada en el suelo jugando o contemplando al Niño o amamantándolo.

 

. Galaktotrophousa. Virgen lactante, que da vida al Niño. De él deriva la "Virgen del Socorro" en el que la Virgen descubre su pecho y deja caer unas gotas de leche sobre las almas del purgatorio o de los santos. Otra variante será "La Madre desairada" en la que el Niño rechaza el pecho de la Virgen para buscar la cruz. Estos modelos, junto al de la "Virgen abridera" disminuyen notoriamente a partir del Concilio de Trento.

 

. Virgen Dolorosa. Derivación del tema de la Virgen del Calvario. Como variantes están: la Piedad, con el Cristo muerto en su regazo, en su "Quinta Angustia"; la Virgen de los Dolores, al pie de la cruz, de pie o sentada, con los siete cuchillos en su pecho; la Virgen de las Angustias, la Dolorosa, la Soledad (con hábito y toca negros, de pie, manos en oración), Verónica; Virgen de la Vid o del Racimo, en el que la Virgen ofrece al Niño un racimo de uvas, aludiendo a su pasión.

 

. Virgen de la Misericordia. Protectora, acogiendo bajo su manto a sus devotos, a veces -como la Merced- con el hábito propio de una Orden religiosa a sus miembros. Relacionada con este motivo está la Virgen del Socorro en la versión en la que Virgen con el Niño ahuyenta al diablo, representado al pie; otras veces, es la Virgen del Rosario, acogiendo bajo su manto a los devotos a los que da un rosario o también rodeada de rosas o dando un rosario.

 

. Inmaculada. Desde el siglo XVII y vinculada con la Virgen Apocalíptica, vestida de blanco y azul, rodeada de ángeles y los símbolos de la letanía lauretana, tales como la corona de estrellas, la luna o el dragón a sus pies. Relacionada con ella y como precedente del siglo XVI está la "Tota pulchra" en que se representa a la Virgen rodeada de los símbolos de la letanía lauretana.

 

. Guadalupana. Rostro mestizo (delicado, suave) de la Virgen, con la tilma de color verde azulado (color regio de los dioses aztecas) estrellada (la llegada de Cortés estaba prefigurada como una nueva era, nueva constelación), orlada de flores (símbolo de la nueva vida). El  ángel significa que la Virgen no fue traída por españoles, sino enviada por Dios a través de los ángeles o mensajeros celestiales. De hecho la virgen está besando al angelito porque está agarrado y el ángel también besa a la virgen. Mira hacia abajo la realidad dramática como diciéndonos aquí les entrego esto para que lo lean. El ángel está a caballo entre la inocencia del niño macehualt (indiecito) y la madurez del tlatoamini, sabio embajador de María. Representa a Juan Diego, el que lleva el mensaje a todos.

El centro de la imagen es la cruz en la altura de la Virgen que es donde está el corazón del Niño dentro del vientre de la Madre. El cíngulo negro es el símbolo de maternidad que llevaban las indias embarazadas; representa también la ofrenda de su fruto al Nuevo Mundo. El collar indica que es primeriza; lleva la cruz porque va a ser la Madre de Cristo. Oculta al sol (sólo se ven sus rayos, láminas de oro puro como injertados en el ayate, de manera que se puede ver desde atrás) y proyecta sus rayos como símbolo de la brillantez que proyecta la mujer.

En las divinidades aztecas contaba mucho la dualidad de lo masculino y lo femenino, no como contradictorios sino complementarios. El sol es la grandeza que da, la luna es la grandeza que nace de ahí. María está sobre el trono de la media luna (María pisa la luna), para simbolizar que tiene más fuerza que las deidades aztecas. Es Reina y madre de la realidad viviente: "Yo soy la Madre de Aquel pro quien se vive; el Dios con nosotros) .A veces se incluyen las 4 escenas de la aparición y alguna leyenda vinculada con el relato de la aparición de la Virgen al indio Juan Diego. Significa la historia de una posibilidad. Sobre el monte maldito del Tepeyac donde se veneraba a la diosa madre Tonantzin, aparece la bendita madre Santa María (www.virgendeguadalupe.org).

 

            Los modelos expuestos, combinados con las distintas advocaciones, los contextos históricos y geográficos, crearán una variadísima gama de representarla. Hay que tener en cuenta las formas, los gestos y actitudes, la indumentaria y, sobre todo el añadido de elementos iconográficos que le dan su sello propio: advocación de una cofradía o hermandad, Órdenes Religiosas, patronas...:Virgen del Carmen, Virgen del Camino, Virgen Peregrina, Virgen del Pilar...

 

LA VIRGEN MARIA, TRONO DE LA SABIDURÍA en la LITURGIA

 

En las misas de Santa María, que es Madre de la Sabiduría de Dios encarnada ya desde el siglo X se leen con frecuencia las «epístolas sapienciales» ‑tomadas principalmente del Eclesiástico y del libro de los Proverbios‑, en las cuales la Iglesia, al escuchar ante todo la voz de la Sabiduría eterna, percibe también las palabras de la Santísima Virgen, ya que en estos textos, según la opinión corriente en los escritores de la Edad Media, la Sabiduría de Dios habla en cierto modo como «personalización» de la Virgen. Desde el siglo XII, en las Laudes y Letanías marianas, se atribuyen a la Santísima Virgen algunos títulos que ponen de relieve su vinculación con la Sabiduría eterna: Madre de la Sabiduría, Casa de la Sabiduría, Trono de la Sabiduría, entre los que prevaleció sobre todo el de Trono de la Sabiduría. Con este título se venera a la Santísima Virgen, incluso con culto litúrgico, en algunas Iglesias particulares, en universidades, en Institutos religiosos, entre los que destaca la Compañía de María, fundada por San Luis M.° Grignion de Montfort. El formulario de la misa, a excepción del prefacio, proviene del Proprium missarum de la Compañía de María Monfortiana.

 

    Con el título de «Trono de la Sabiduría» se celebra al mismo tiempo la función maternal de Santa María Virgen, su dignidad real y su eximia sabiduría y prudencia en las cosas divinas:

- la función maternal, porque en virtud del misterio de la encarnación reside en el purísimo servo de la Virgen Madre la Sabiduría del Padre;

‑ la dignidad real, porque el Niño que se sienta en las rodillas de la Madre es el Rey mesiánico que «se llamará Hijo del Altísimo», al que «el Señor Dios le dará el trono de David, su padre reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin» (Lc 1,32‑33; cf. Is 9 6‑7); el Rey al que acuden los sabios desde lejanas tierras y que, al encontrarlo con la Madre, lo  adoran ofreciéndole regalos regios (Cf. Mt 2, 1-12). 

‑ la sabiduría y prudencia, porque Santa María aparece en el Evangelio como la « Virgen sabia» que ha escogido la parte mejor (Lc 10,42) y la « Maestra de la verdad» que entrega a la Iglesia los hechos y las palabras de salvación conservados en su corazón (Lc 2, 19.51): «Oh Madre sapientísima, la única digna de un Hijo semejante‑escribe San Bruno de Asti‑, que meditaba todas estas palabras en su corazón y nos las conservaba, guar­dándolas en su memoria, para que después al enseñarlas, narrarlas y anun­ciarlas, fuesen puestas por escrito, proclamadas en todo el mundo y anunciadas a todas las naciones».

 

MARÍA Y LA UNIVERSIDAD

 

La Universidad en la Edad Media fue el resultado de la evolución de las escuelas episcopales, municipales y monacales. Los saberes aprendidos en estos centros abarcaban las siete artes liberales. Por una parte estaba el trivium: Tres artes liberales relativas a la elocuencia: la gramática (saber escribir), la retórica (saber hablar) y la dialéctica (saber pensar). La otra división, cuadrivium, abarcaba las cuatro artes matemáticas: aritmética, música, geometría, astronomía o astrología. La causa fundamental del surgimiento y organización de las Universidades son las circunstancias y condiciones de la época, lugar, ambiente cultural y social.  La enseñanza se imparte en latín y se estructura en grados: bachiller, licenciado, maestro y doctor. Recuerda el corporativismo gremial con el aprendiz, el oficial, el maestro, el jurado. El documento más antiguo que recoge este término va firmado por el Papa Inocencio III en 1208 dirigido al Estudio general de París. Testigo de este proceso y acuñador de una de las definiciones más bellas de Universidad será el rey Alfonso X el Sabio (1221-1284) en sus Partidas (II, tít.3) "ayuntamiento de maestros y de escolares que es hecho en algún lugar con voluntad y con entendimiento de aprender los saberes".

La Universidad de París organizó desde el inicio las cuatro grandes ramas en las cuatro facultades tradicionales: Artes, Teología, Derecho y Medicina; a ellas se unió, como derivación de la primera, la de Filosofía. Por la primera, Artes, debían pasar todos los alumnos como propedéutico o estudios generales, antes de cursar estudios en las demás carreras. Por esta razón, era la más numerosa y con población más joven, dotándola de algunos privilegios como el de que el rector debía ser elegido de entre sus profesores. París, gracias al brillo de los teólogos santo Tomás de Aquino y san Buenaventura, gozará en Teología del mayor predicamento. A finales del siglo XIII se habían creado ya 14 universidades. En el S. XIV se suman 19 más. Si consideramos su carácter de cuerpo organizado como en la actualidad, podemos dar las siguientes fechas (a veces no concuerdan por considerar el año de fundación, aprobación pontificia y civil).

Una de las especialistas en la historia de la universidad hispanoamericana, la Dra. Águeda Rodríguez Cruz, ha publicado varios artículos sobre la devoción mariana universitaria: "La devoción mariana en la Universidad de Salamanca y en las Universidades Hispanoamericanas, con especial referencia a los Colegios Universitarios (siglos XVII-XVIII) Estudios Marianos Salamanca, Sociedad Mariológica Española, XLIX (1984) 345-385, "Nuestra Señora Reina y Madre de las universidades hispanoamericanas" Ximénez de Quesada, 18 (Instituto colombiano de cultura Hispánica, bogota 1974) 33-49, "La Universidad de Salamanca, modelo de piedad mariana y su proyección en las universidades de Hispanoamérica" Estudios Marianos Salamanca, Sociedad Mariológica Española, XLV (1980) 153-68. Pone el énfasis en el papel jugado por la universidad salmantina  en la elaboración del estatuto del juramento de enseñar y defender el misterio de la Inmaculada Concepción y la decisiva colaboración en la definición dogmática. La primera referencia en los libros de claustros salmantinos sobre la Inmaculada data de 1617 cuando el rey Felipe II, el 19 de julio envía una RC rogando a la Universidad escriba al Papa para hacer fuerza para definir dogmáticamente lo que el pueblo sentía. Es así como en el pleno del 17 de abril de 1618, tras un estudio concienzudo de los teólogos, acuerdan redactar un estatuto y juramento de defender la opinión de que la Virgen fue concebida sin mancha de pecado original y que este juramento obligue a todos los que se gradúen en sus claustros. 

Este juramento llevo consigo la preocupación de cumplir con las obligaciones derivadas del mismo y por demostrar el orgullo de hacerlo. Las fiestas de la Inmaculada eran tres, la primera la del ultimo domingo de octubre para conmemorar la fiesta del juramento de 1618, la segunda el 8 de diciembre, fundada por el Dr. Pablo de Maqueda, y la tercera en la octava de la Inmaculada fundada por el Dr. Francisco Ramos del Manzano. En la Universidad se conservan manifestaciones artísticas marianas. Un lienzo de la escuela de Murillo, de L. Latorre, en la Sala de la Columna; en la sala de claustros, lienzo barroco de la Inmaculada, ante el cual se descubrían los doctores al entrar y salir del claustro; y en la antesala de la sala de claustros una Inmaculada guadalupana llamada "Virgen de Ultramar" en cuyos bordes hay figuras alusivas a las invocaciones de la letanía. "Este cuadro encantador es un símbolo cariñoso y elocuente de la simbiosis hispano-indígena que dio origen a los nuevos pueblos hispánicos. Y nadie mejor que María, la Madre por excelencia, fue el alma aglutinante, diríamos, forjadora de este espíritu común, de esta patria espiritual que llamamos hoy Hispanidad. Nadie mejor que esta madre ha sabido darnos vida y unirnos en un lazo estrecho que se anuda en su corazón".

En los colegios mayores se celebraba misa y oficio de la Virgen todos los sábados. Algunos recitaban diariamente el oficio de la Virgen. Era frecuente el Ángelus en los tres momentos del día y el rezo del Rosario.

           La Real Universidad de San Marcos de la Ciudad de los Reyes fue creada en mayo de 1551 a imagen de la de Salamanca, concediéndole en 1588 sus mismos privilegios y exenciones. En los 450 años de historia del alma mater sanmarquina brilla con luz propia la Iglesia Católica. Los Dominicos la fundaron, las Órdenes Religiosas dieron sus catedráticos más importantes, y profesionales católicos proyectaron sus mejores energías desde los postulados de una sana armonía fe-razón y compromiso con el Perú. Fue el Rector Francisco de León Garabito quien imprimirá numerosos ejemplares de las constituciones salmantinas para que todos los miembros del claustro sanmarquino de Lima se aficionasen al estudio de las ciencias y valorasen el título concedido. Santo Toribio, sobrino del catedrático salmantino, Juan de Mogrovejo, licenciado por Valladolid y Salamanca; conocedor además del mundo universitario de Coimbra, en Portugal, levantará el Colegio Seminario así como el Colegio Mayor de San Felipe siguiendo el patrón de los Colegios Mayores salmantinos. Junto a la filosofía aristotélica tomista, se fue acrisolando un estilo universitario (académico y administrativo) en que se compartían tareas y responsabilidades, se forjaba una disciplina en el estudio, con ambiente espiritual, festivo y alegre, que forjaron el hombre nuevo universitario, auténtico protagonista de las nuevas nacionalidades.

      Lima refiere haberlo venerado desde sus orígenes. En las reformas de 1624,‑‑‑la constitución séptima de las aña­didas por el virrey Francisco de Borja y Aragón, príncipe de Es­quilache, ordena «que los catedráticos no pierdan ocasión de enseñar cómo la Virgen María Nuestra Señora fue concebida sin pecado original», de modo que cuando <llegaren a tratar, o leer materias en que suele leerse la questión de la limpieza de la Serenísima Virgen María en su Concepción, no la pasen en silencio, sino que expresamente lean, y prueben, cómo fue concebida sin pecada original», bajo pena de perder la cátedra y los estudiantes sus cursos, si no lo acusaban al rector. Y en la octava dispone que «ninguno pueda recibir grado mayor de Licenciado, Maestro, ni Doctor de facultad alguna, ni aun el de Bachiller en Theología sin que primero haga juramento...de que siempre tendrá, creerá y enseñará de palabra, y por escrito haber sido la siempre Virgen María Madre de Dios y Señora Ntra. concebida sin pecado original», bajo pena de serle negado el grado, si rehusare hacerlo, de multa al que se lo dé y de privación de oficio al secretario, esperando, sin embargo, que no sucederá tal cosa, muy fiado «de la devoción de todos para con la Madre de Dios» 14'‑. Estas dos constituciones pasa­ron a formar parte de la Recopilación de Indias, en sus leyes :5 y 44 del tít.22.

 

      Varios de los colegios de América ponen como advocación a María. Don Diego de León Pinelo, hermano del célebre primer biógrafo de Santo Toribio, bachiller por Salamanca,  y luego estudiante, catedrático y rector (1656-8) de San Marcos, escribió un Alegato apologético en defensa de la Universidad limense de San Marcos en 1648 en contra del humanista belga Justo Lipsio que olvido injustamente la pujante vida de las universidades. Exalta a la «piadosísima Academia», que en su capilla, «espléndida siempre por el culto y orden», celebra gran­des fiestas en honor de la Santísima Virgen, sobre todo la de su Inmaculada Concepción, y la advocación de la llamada Nuestra Señora de la Antigua, en su capilla catedralicia que era la de los grados, dónde se conferían con gran solemnidad, y la Universidad pensaba complacida que la Virgen parecía «oír; el vejamen al doctorado. Por eso la limeña resolvió en 1627 contribuir a esta fiesta, el 5 de agosto, con el dinero de los grados. La imagen bellísima y centenaria que allí se conser­va es copia de la que hay en la catedral sevillana. En su último capítulo, al referirse Pinelo a las constitu­ciones, base firme de la vida académica, cita de un modo espe­cial la octava de las añadidas, a la que considera «piadosísima y justísima», por imponer a los graduados la obligación de hacer el juramento de creer, enseñar y defender el misterio de la Inmaculada Concepción. Y aquí se enardece en expresiones cariñosas para la Virgen, que «perfecciona las obras de los doctores... preside la Teología, los sagrados libros, la Jurisprudencia, la Filosofía: ella que presidió aquel divino Colegio de los Apóstoles». Y trata de ter­minar con una palabra lo que no lograría «acabar con palabras», y así exclama en frase lapidaria y amante: «Oh María que doquiera eres María, doquiera piadosa, doquiera misericordio­sa, guárdanos, dirígenos, para que cada día florezca nuestra Academia (Universidad), que más bien es tuya, a la cual proteges como Se­ñora del mundo y de los cielos».


El icono de Santa María Sedes Sapientiae (Trono de la Sabiduría) fue realizado en 2000 por el jesuita esloveno Marko Iván Rupnik, con una estética que busca la simbiosis del cristianismo oriental y occidental de tradición medieval. El Papa Juan Pablo II lo bendijo el 10 de septiembre del mismo año, en la clausura del Jubileo de las Universidades, que se celebraba en Roma, y lo regaló a las Universidades del mundo, con idea de que peregrinara por los centros católicos de enseñanza superior.  

Uno de los centros bendecidos por su presencia en el año 2001 fue precisamente nuestra Universidad. Su nombre y figura se ha convertido en logotipo, santo y seña del alma mater de Los Olivos. De modo especial campea en la fachada del que es el campus definitivo de la UCSS –Av. Gonzalez Prada, junto al Cerro Mulería- gracias a la artista Isabel Vendramini.

 


 


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lunes, 9 de abril de 2018

Alegría y sentido del humor en la EXHORTACIÓN APOSTÓLICA GAUDETE ET EXSULTATE

¡Qué gran regalo nos brinda el Papa Francisco con esta exhortación apostólica que firma en la fiesta de San José y nos llega cuando la Iglesia celebra la fiesta de la Anunciación a María! Mi gratitud total y mi oración para que la asimilemos y vivamos en este tiempo tan necesitado de SANTIDAD GOZOSA.

Transcribo comienzo, número dedicado a la alegría y buen humor y el final dedicado a Santa María


http://w2.vatican.va/content/francesco/es/apost_exhortations/documents/papa-francesco_esortazione-ap_20180319_gaudete-et-exsultate.html

EXHORTACIÓN APOSTÓLICA
GAUDETE ET EXSULTATE
DEL SANTO PADRE
FRANCISCO

SOBRE EL LLAMADO A LA SANTIDAD
EN EL MUNDO ACTUAL

 

1. «Alegraos y regocijaos» (Mt 5,12), dice Jesús a los que son perseguidos o humillados por su causa. El Señor lo pide todo, y lo que ofrece es la verdadera vida, la felicidad para la cual fuimos creados. Él nos quiere santos y no espera que nos conformemos con una existencia mediocre, aguada, licuada. En realidad, desde las primeras páginas de la Biblia está presente, de diversas maneras, el llamado a la santidad. Así se lo proponía el Señor a Abraham: «Camina en mi presencia y sé perfecto» (Gn 17,1).

2. No es de esperar aquí un tratado sobre la santidad, con tantas definiciones y distinciones que podrían enriquecer este importante tema, o con análisis que podrían hacerse acerca de los medios de santificación. Mi humilde objetivo es hacer resonar una vez más el llamado a la santidad, procurando encarnarlo en el contexto actual, con sus riesgos, desafíos y oportunidades. Porque a cada uno de nosotros el Señor nos eligió «para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor» (Ef 1,4).

...

Alegría y sentido del humor

122. Lo dicho hasta ahora no implica un espíritu apocado, tristón, agriado, melancólico, o un bajo perfil sin energía. El santo es capaz de vivir con alegría y sentido del humor. Sin perder el realismo, ilumina a los demás con un espíritu positivo y esperanzado. Ser cristianos es «gozo en el Espíritu Santo» (Rm 14,17), porque «al amor de caridad le sigue necesariamente el gozo, pues todo amante se goza en la unión con el amado […] De ahí que la consecuencia de la caridad sea el gozo»[99]. Hemos recibido la hermosura de su Palabra y la abrazamos «en medio de una gran tribulación, con la alegría del Espíritu Santo» (1Ts 1,6). Si dejamos que el Señor nos saque de nuestro caparazón y nos cambie la vida, entonces podremos hacer realidad lo que pedía san Pablo: «Alegraos siempre en el Señor; os lo repito, alegraos» (Flp 4,4).

123. Los profetas anunciaban el tiempo de Jesús, que nosotros estamos viviendo, como una revelación de la alegría: «Gritad jubilosos» (Is 12,6). «Súbete a un monte elevado, heraldo de Sión; alza fuerte la voz, heraldo de Jerusalén» (Is 40,9). «Romped a cantar, montañas, porque el Señor consuela a su pueblo y se compadece de los desamparados» (Is 49,13). «¡Salta de gozo, Sión; alégrate, Jerusalén! Mira que viene tu rey, justo y triunfador» (Za 9,9). Y no olvidemos la exhortación de Nehemías: «¡No os pongáis tristes; el gozo del Señor es vuestra fuerza!» (8,10).

124. María, que supo descubrir la novedad que Jesús traía, cantaba: «Se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador» (Lc 1,47) y el mismo Jesús «se llenó de alegría en el Espíritu Santo» (Lc 10,21). Cuando él pasaba, «toda la gente se alegraba» (Lc 13,17). Después de su resurrección, donde llegaban los discípulos había una gran alegría (cf. Hch 8,8). A nosotros, Jesús nos da una seguridad: «Estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría. […] Volveré a veros, y se alegrará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestra alegría» (Jn 16,20.22). «Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud» (Jn 15,11).

125. Hay momentos duros, tiempos de cruz, pero nada puede destruir la alegría sobrenatural, que «se adapta y se transforma, y siempre permanece al menos como un brote de luz que nace de la certeza personal de ser infinitamente amado, más allá de todo»[100]. Es una seguridad interior, una serenidad esperanzada que brinda una satisfacción espiritual incomprensible para los parámetros mundanos.

126. Ordinariamente la alegría cristiana está acompañada del sentido del humor, tan destacado, por ejemplo, en santo Tomás Moro, en san Vicente de Paúl o en san Felipe Neri. El mal humor no es un signo de santidad: «Aparta de tu corazón la tristeza» (Qo11,10). Es tanto lo que recibimos del Señor, «para que lo disfrutemos» (1 Tm 6,17), que a veces la tristeza tiene que ver con la ingratitud, con estar tan encerrado en sí mismo que uno se vuelve incapaz de reconocer los regalos de Dios[101].

127. Su amor paterno nos invita: «Hijo, en cuanto te sea posible, cuida de ti mismo […]. No te prives de pasar un día feliz» (Si14,11.14). Nos quiere positivos, agradecidos y no demasiado complicados: «En tiempo de prosperidad disfruta […]. Dios hizo a los humanos equilibrados, pero ellos se buscaron preocupaciones sin cuento» (Qo 7,14.29). En todo caso, hay que mantener un espíritu flexible, y hacer como san Pablo: «Yo he aprendido a bastarme con lo que tengo» (Flp 4,11). Es lo que vivía san Francisco de Asís, capaz de conmoverse de gratitud ante un pedazo de pan duro, o de alabar feliz a Dios solo por la brisa que acariciaba su rostro.

128. No estoy hablando de la alegría consumista e individualista tan presente en algunas experiencias culturales de hoy. Porque el consumismo solo empacha el corazón; puede brindar placeres ocasionales y pasajeros, pero no gozo. Me refiero más bien a esa alegría que se vive en comunión, que se comparte y se reparte, porque «hay más dicha en dar que en recibir» (Hch 20,35) y «Dios ama al que da con alegría» (2 Co 9,7). El amor fraterno multiplica nuestra capacidad de gozo, ya que nos vuelve capaces de gozar con el bien de los otros: «Alegraos con los que están alegres» (Rm 12,15). «Nos alegramos siendo débiles, con tal de que vosotros seáis fuertes» (2 Co 13,9). En cambio, si «nos concentramos en nuestras propias necesidades, nos condenamos a vivir con poca alegría»[102].

...

176. Quiero que María corone estas reflexiones, porque ella vivió como nadie las bienaventuranzas de Jesús. Ella es la que se estremecía de gozo en la presencia de Dios, la que conservaba todo en su corazón y se dejó atravesar por la espada. Es la santa entre los santos, la más bendita, la que nos enseña el camino de la santidad y nos acompaña. Ella no acepta que nos quedemos caídos y a veces nos lleva en sus brazos sin juzgarnos. Conversar con ella nos consuela, nos libera y nos santifica. La Madre no necesita de muchas palabras, no le hace falta que nos esforcemos demasiado para explicarle lo que nos pasa. Basta musitar una y otra vez: «Dios te salve, María…».

177. Espero que estas páginas sean útiles para que toda la Iglesia se dedique a promover el deseo de la santidad. Pidamos que el Espíritu Santo infunda en nosotros un intenso anhelo de ser santos para la mayor gloria de Dios y alentémonos unos a otros en este intento. Así compartiremos una felicidad que el mundo no nos podrá quitar.

Dado en Roma, junto a San Pedro, el 19 de marzo, Solemnidad de San José, del año 2018, sexto de mi Pontificado.

Francisco



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domingo, 8 de abril de 2018

LO QUE EL PAPA FRANCISCO NOS DEJÓ Y NO PODEMOS OLVIDAR. Monseñor Javier del Río, Arzobispo de Arequipa en sus Tres cartas semanales

El Papa amazónico

http://www.arzobispadoarequipa.org.pe/index.php/multimedia/mensaje-semanal?start=10

Los discursos del papa Francisco en Madre de Dios pusieron tan de manifiesto que conoce bien los principales problemas que afectan a la región amazónica, que los miembros de los pueblos originarios de esa región coreaban a una sola voz: "el papa es amazónico". Ya en sus primeras palabras a los 3.500 representantes de los pueblos originarios de la Amazonía, Francisco les dijo que había querido comenzar allí su visita a Perú para reafirmar con ellos una opción sincera por la defensa de la vida, la tierra y las culturas. En primer lugar, la defensa de la vida. El Papa invitó a alzar la voz contra la presión de organizaciones internacionales que promueven políticas destinadas a que las mujeres no tengan hijos, llegando incluso a la esterilización. Invitó también a "no mirar para otro lado" ante el terrible problema de la explotación de la mujer con fines laborales o sexuales. En contra de esas visiones igualmente reductivas de la mujer, Francisco destacó su rol como madre y generadora de familia. "Si hay madre, hay hijos, hay familias, hay comunidad", dijo el pontífice, para concluir afirmando que donde hay familia y comunidad se encuentra la fuerza para enfrentar los problemas.

En segundo lugar, la defensa de la tierra, sobre la cual el Papa denunció a aquellos que quieren hacer de la región amazónica "un lugar fácil de comercializar y explotar", hasta el punto que "el consumismo alienante de algunos no logra dimensionar el sufrimiento asfixiante de otros". En esa lógica perversa de aquellos que sólo quieren consumir, "los bosques, ríos y quebradas son usados, utilizados hasta el último recurso, y luego dejados baldíos e inservibles". Pero no sólo ellos, sino también las personas son usadas hasta el cansancio y después dejadas como inservibles, afirmó Francisco en una clara demostración de que, como varios años atrás habían denunciado los papas san Juan Pablo II y Benedicto XVI, en la raíz del problema medioambiental está una equivocada antropología, es decir una errada concepción del hombre y, por qué no decirlo, también una errada concepción de Dios o, como lo ha llamado Francisco, una verdadera idolatría.

En tercer lugar, la defensa de las culturas. Sobre esto, nuestro Papa hizo un llamado a no dejarse engañar por "colonialismos ideológicos disfrazados de progreso, que poco a poco ingresan dilapidando identidades culturales y estableciendo un pensamiento uniforme, único y débil". Como bien dijo el pontífice, "la desaparición de una cultura puede ser tanto o más grave que la desaparición de una especie animal o vegetal". Ante estos neocolonialismos, que no sólo atentan contra las culturas amazónicas sino contra todas aquellas que no respondan a su "pensamiento único", Francisco hizo un llamado a fortalecer a las familias. Dijo: "La familia es y siempre ha sido la institución social que más ha contribuido a mantener vivas nuestras culturas".

Y así como Francisco demostró conocer los problemas de la Amazonía, demostró conocer también las vías de solución, entre las que destacó dos. La primera es la necesidad de que quienes provienen de otras culturas reconozcan a las culturas amazónicas y entablen con ellas procesos de diálogo, en lugar de políticas de exclusión y discriminación. La segunda es que las comunidades de la Amazonía "no sucumban a los intentos que hay por desarraigar la fe católica de sus pueblos" sino que, a través de una labor conjunta entre los misioneros y los pueblos originarios, se plasme una Iglesia católica con rostro amazónico.

Defender la esperanza

http://www.arzobispadoarequipa.org.pe/index.php/multimedia/mensaje-semanal/920-defender-la-esperanza

La visita del papa Francisco al Perú superó todas las expectativas, no sólo por el número de personas que participaron en los encuentros presididos por él o las multitudes que se volcaron a las calles para verlo pasar, sino también por el impacto de su mensaje. El riesgo, sin embargo, es que con el paso de los días ese mensaje se diluya y nos quede sólo el grato recuerdo de la visita de un papa sencillo y cercano a la gente. Por eso, quisiera aprovechar estas líneas para hacer una primera aproximación, todavía incompleta por cierto, de lo que podría considerarse el núcleo del mensaje de Francisco al Perú, que gira en torno al lema de su visita: "Unidos por la esperanza", que él supo traducir en un llamado a "defender la esperanza".

A lo largo de los días que estuvo entre nosotros, el papa fue destacando algunas razones en las que podemos fundar nuestra esperanza como nación. Comenzó mencionando la belleza de nuestra geografía y la abundancia de nuestros recursos naturales, especialmente la biodiversidad de la Amazonía. Habló también de la riqueza de nuestras costumbres y tradiciones culturales impregnadas por valores humanos como la hospitalidad, la creatividad, el sentido de comunidad, la resiliencia y la solidaridad que se muestran especialmente ante las catástrofes causadas por ciertos fenómenos de la naturaleza. Continuó destacando nuestra fe católica que, para usar sus propias palabras, "tocó" en su contacto con la gente. Acentuó también la juventud de nuestra población, que contrasta con el envejecimiento de aquellos países que se han cerrado a la vida y no quieren tener hijos. Los jóvenes, dijo el papa Francisco, no son sólo el futuro sino el presente del Perú y con su dinamismo y entusiasmo nos invitan a soñar un futuro esperanzador. No por último, nuestro ilustre visitante hizo énfasis en un hecho histórico: el Perú es una tierra "ensantada", nos dijo, haciendo referencia a los grandes santos que ha dado nuestro país y que son testigos imperecederos de la fuerza del amor de Dios.

Sin embargo, en medio de esas y otras razones de esperanza, en sus discursos el Papa no dejó de mencionar algunas amenazas a la misma. Entre ellas hizo referencia a cierto modelo de desarrollo que causa degradación humana, social y ambiental. Se refirió también a la colonización ideológica que destruye las culturas para imponer un pensamiento único que atenta contra la mujer, la familia y la comunidad; e hizo énfasis en el virus de la corrupción que lo destruye todo. Ante esas y otras amenazas, Francisco nos pidió que no nos dejemos robar la esperanza sino que la defendamos promoviendo una ecología integral, no sólo ambiental sino humana y social, así como una mayor transparencia en el sector público, la empresa privada, la sociedad civil e incluso las organizaciones eclesiásticas. A los jóvenes los exhortó a no desarraigarse de la familia y la propia cultura, y a descubrir la sabiduría de los ancianos a través del diálogo con sus abuelos. A todos nos alentó a no dejarnos quitar la fe católica y a "no tener miedo de ser los santos del siglo XXI". Finalmente, al clausurar su visita, el Papa nos dijo que "no hay mejor manera de cuidar la esperanza que permanecer unidos". Unidos por la esperanza, unidos en la defensa de la esperanza, es una bella tarea en la que todos estamos llamados a contribuir.

+ Javier Del Río Alba, Arzobispo de Arequipa

El Papa y la corrupción

http://www.arzobispadoarequipa.org.pe/index.php/multimedia/mensaje-semanal/928-el-papa-y-la-corrupcion

Con el deseo de evitar que, con el trascurrir de los días, de la visita del Papa sólo nos quede un recuerdo emotivo, al igual que las semanas pasadas dedicaré esta columna a algún tema de sus mensajes. En esta ocasión será la corrupción, sobre la cual el Papa habló directamente en su encuentro con las autoridades, representantes de la sociedad civil y del cuerpo diplomático, realizado el 19 de enero en el Palacio de Gobierno, y mostró su preocupación en el diálogo que tuvo con los obispos el 21 de enero.

Según el Diccionario de la Lengua Española, corromper significa echar a perder, depravar, dañar, sobornar, pervertir, viciar, estragar. A todo eso se refirió Francisco cuando, en su discurso en Palacio de Gobierno, calificó a la corrupción como un virus degradante que, poco a poco y muy sutilmente, contamina el entramado vital e infecta a la sociedad perjudicando sobre todo a los más pobres. Es lo mismo que había sostenido en el año 2007, siendo arzobispo de Buenos Aires, junto con los obispos que participaron en la quinta conferencia general del episcopado latinoamericano y del Caribe, al tildar a la corrupción como un flagelo alarmante que "viene destruyendo el tejido social y económico de regiones enteras" (Aparecida, 70). Para el Papa, la corrupción y el narcotráfico son dos ejes que impiden la consolidación de América Latina como esa "patria grande" que durante largo tiempo se soñó (cfr. Latinoamérica, Lima 2017, p. 110).

A juicio de Francisco, sin embargo, la corrupción no se circunscribe a ciertos funcionarios públicos, políticos o grandes empresarios, sino que puede infectar también a todo tipo de ciudadanos e incluso a miembros de la jerarquía de la Iglesia; porque, como declaró hace un tiempo al periodista Andrea Tornielli, "el corrupto a menudo no se da cuenta de su estado". La corrupción es el pecado elevado a sistema, es una manera hipócrita de vivir que sumerge al hombre y a enteras sociedades en la mentira y el fraude. Dijo el Papa en esa entrevista: "El corrupto es el que se indigna porque le roban la cartera y se lamenta por la poca seguridad que hay en las calles, pero después engaña al Estado evadiendo impuestos y quizá hasta despide a sus empleados cada tres meses para evitar hacerles un contrato indefinido…Es el que quizá va a misa el domingo, pero no tiene ningún problema en aprovecharse de su posición de poder reclamando el pago de sobornos" (El nombre de Dios es misericordia, Lima 2016, p. 94).

A la luz de estas enseñanzas puede cada uno examinar su conciencia; porque, también lo dijo el Papa en Palacio de Gobierno, "la corrupción es evitable y exige el compromiso de todos". Una cosa es ser pecador y otra ser corrupto. Si el pecador reconoce su pecado y se arrepiente, recibe el perdón de Dios. El corrupto, en cambio, vive instalado en el pecado. No sólo no se arrepiente sino que se autojustifica y termina esclavo de su propia mentira. La corrupción mata el alma, la conversión la resucita. Examinemos nuestra conciencia y si alguno descubre que el virus de la corrupción lo ha infectado, no tenga miedo de volver a Dios para que lo cure y experimentará que de su corazón brotará el gozo de la verdad.

+ Javier Del Río Alba, Arzobispo de Arequipa


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miércoles, 21 de marzo de 2018

Historiadora Irma Barriga presentó la figura de San José en la devoción del Perú virreinal


 

Historiadora Irma Barriga presentó la figura de San José en la devoción del Perú virreinal

 

Tuvo lugar en el marco de los encuentros CONVICTORIO 2021, el pasado lunes, 19 de marzo, fiesta de San José.

La ponente es magister en Historia por la Pontificia Universidad Católica del Perú, y docente en la Maestría de Historia del Arte y Curaduría de la misma universidad, así como miembro ordinario del Instituto Riva Agüero, así como artículos en diversas revistas y libros. Sus investigaciones tienen que ver con la historia cultural y se centran en el Perú de los siglos XVII y XVIII fundamentalmente, siendo sus más recientes publicaciones "Religiosidad pública en un espacio privado: las devociones de la élite virreinal en tiempos del despotismo ilustrado" (2017) y "De 'Catalina' a 'Rosa': un ensayo de interpretación (2018).

Su ponencia se tituló "San José en el Perú. Apuntes para su historia".  Comenzó agradeciendo al P. Armando Nieto, SJ (+) recordado docente de esta Casa de Estudios, por su ayuda a rescatar la figura de San José en la historia del Virreinato y la República del Perú. La autora del libro Patrocinio, monarquía y poder: el glorioso patriarca san Joseph en el Perú virreinal (2010) se

abocó a una sumaria presentación de la devoción a San José en el Perú virreinal, enfatizándose la variedad del discurso en torno al padre putativo de Cristo y algunos aspectos iconográficos que permiten comprender mejor la difusión de la devoción en una sociedad concreta, y cómo la figura de este santo se irguió en arquetipo que podía adaptarse a las necesidades de todos los sectores sociales y constituirse en el patrón por excelencia. 

Gracias a las excelentes ilustraciones y el animado coloquio el que es tutelar de nuestra Universidad quedó resaltado por el rol tan relevante en la forja de nuestra historia patria. Ello se plasma en la toponimia, cofradías y hermandades que le tienen como patrono, instituciones que llevan su nombre, convirtiéndose en 1828 por iniciativa del Congreso de la República en patrono del Perú; tal declaración fue asumida y confirmada por la jerarquía de la Iglesia Católica en 1957 iniciativa del Cardenal Juan Landázuri y aprobación del Papa  Pío XII.  

En la misma sesión, se presentó el interesante proyecto del Dr. Francisco Bobadilla, (Vicerrector U.C.S.J. autor blog: https://tertuliaabierta.wordpress.com), abogado, comunicador, experto en los campos de la ética y  el derecho, y que tiene como objetivo repensar la obra "La peruanidad" de Víctor Andrés Belaunde, como oportunidad y respuesta al desafío del Bicentenario.

 

http://jabenito.blogspot.pe/2011/03/libro-ilustrado-de-irma-barriga-sobre.html




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domingo, 18 de marzo de 2018

Señor Crucificado del Rímac

Señor Crucificado del Rímac

 

Síntesis: Su historia se remonta al año de 1850, cuando el niño del barrio de Limoncillo, Pedro Salazar Quezada, encontró casualmente a orilla de una acequia de aquel lugar un rollo que resultó ser un lienzo al óleo con la imagen de Cristo Crucificado, asistido por la Virgen de los Dolores y Santa María Magdalena. Se conserva y venera en el altar mayor de la iglesia de Santa Liberata, en la Alameda de los Descalzos, cerca del Paseo de Aguas en el distrito limeño del Rímac. Recorre en solemne procesión las calles del distrito la Víspera del Domingo de Ramos y el Viernes Santo. La Hermandad del Señor Crucificado del Rímac fue reconocida canónicamente el 21 de junio de 1883.

 

¿Cómo nació y se propagó la devoción por el Señor Crucificado del Rímac?

 

Era el 2 de febrero de 1850, cuando en circunstancias que se encontraba un niño del vecindario del Barrio del Limoncillo, tratando de dar caza a una mariposa, vio dentro de un hoyo en las orillas del acequión que por allí corría, un pequeño rollo; su curiosidad lo llevó a tomarlo y cual no sería su sorpresa al extenderlo y ver que era un pequeño lienzo al óleo de la Imagen de Cristo Crucificado, la Santísima Virgen de los Dolores y Santa María Magdalena.

 

Pedro Salazar y Quesada, que así se llamaba el niño, de inmediato llevó el hallazgo a su casa del Solar llamado de Lipe o Lipa, entregándolo a su señora madre, quien caída de rodillas no salía de su admiración por la belleza de las imágenes; enterados los vecinos se sumaron a la contemplación que contagiaba a todos los que se detenían a verlas.  (Con el correr del tiempo, aquel niño fue el primer Mayordomo de la Hermandad del Señor Crucificado del Rímac).

 

El fervor religioso de estas gentes sencillas consideró un milagro el hallazgo de la imagen por lo cual en acción de gracias acordaron rendirle culto bajo la advocación de "Señor de Lipa", primero; y luego de "Señor de los Milagros" por su similitud con el de las Nazarenas.  También acordaron celebrar anualmente la fecha del hallazgo.

 

El año de 1863, Su Ilustrísima José Sebastián de Goyeneche y Barreda, Arzobispo de Lima, dispone que la Imagen sea conocida como el "Señor Crucificado del Rímac"; se constituya la Asociación Piadosa de su nombre y que la Pequeña Imagen hallada, sea trasladada a la Iglesia de Santa Liberata, ya que hasta aquel entonces era venerada en el Solar de Lipa.  Con el natural alborozo de los vecinos y devotos hizo su triunfal ingreso a Santa Liberata en el mes de octubre del mismo año.  Debe dejarse constancia, en honor a la verdad histórica, que el lienzo original hallado por el niño Pedro Salazar, es el mismo que en estos días se venera en el Altar Mayor de la Iglesia de Santa Liberata.  El 21 de marzo de 1876, el Arzobispo concedió "La debida Licencia para que se saque la Procesión del Señor Crucificado del Rímac, en las fechas de sus Festividades".

 

Al término de la celebración de la Festividad del año 1923; el martes 3 de abril al medio día, una infausta noticia circula por todo Abajo el Puente y sube hacia la Capital.  En horas de la mañana un voraz incendio ha destruido totalmente las Andas e Imágenes del Señor Crucificado y de Nuestra Señora del Carmen pese a los esfuerzos desplegados para salvarlas.  Luego de la natural tribulación que hace presa de la feligresía, se abre paso el ferviente deseo de reparar el daño para que el Culto del Señor sobreviva.

 

El Arzobispo de Lima, Monseñor Lissón, acogiendo el clamor público decretó la formación de una Comisión Pro-Andas y a contratar la nueva pintura de las Saradas Imágenes, que fueron encargadas a artistas de renombre, como el imaginero Epifanio Alvarez, que hizo la reproducción del óleo del Señor.

 

Hace más de 50 años (precisamente el 28 de setiembre de 1923) fueron bendecidas en la Iglesia de Santa Liberata, las nuevas andas de madera e Imágenes de Señor y de Nuestra Señora del Carmen, que desde entonces recorren cada año las calles del Distrito del Rímac.

 

Hay que señalar además, que el Señor Crucificado del Rímac ha sido declarado Patrón del Distrito, el 15 de enero de 1940.  Asimismo, la Guardia Republicana lo declaró su Santo Patrón, al igual que la Compañía de Bomberos "Rímac" N° 8.

 

En la Cervecería Backus y Johnston, principal centro industrial del Distrito, son muchos los miembros de su personal, que no sólo son fervientes devotos, sino también miembros de la Hermandad del Señor Crucificado del Rímac.

 

La Iglesia de Santa Liberata

Pocas Iglesias, sin duda, pueden preciarse de tan rico historial, como la de Santa Liberata del Rímac, levantada por el fervor popular en 1713.

 

La Iglesia de Santa Liberata fue llamada así en devoto homenaje a la Virgen y Mártir del mismo nombre que se venera en España.

 

Su Altar Mayor se levanta precisamente sobre el hoyo en que fueron halladas 150 Sagradas Formas (hostias consagradas) en 1711.

 

El robo sacrílego del Copón de oro que contenía el Cuerpo del Señor, consagrado en las hostias, conmovió hondamente el sentimiento no sólo de Lima sino de todo el Perú virreinal.

 

Cuenta la historia que el 31 de enero de 1711 (hace de esto más de dos siglos y medio) la autoridad eclesiástica dio a conocer en un Decreto, que se había producido el robo sacrílego de la Iglesia del Sagrario.

 

Con el anuncio se dispuso que se cerrasen todas las Iglesias de Lima y Balnearios, quedando suspendida la administración de los Sacramentos, hasta que fueran recuperadas las Santísimas Formas.  Las puertas de la Catedral y el Sagrario fueron cerradas y enlutadas.

 

El malestar del pueblo era tan grande como su fervor religioso.

 

La noticia de que el ladrón sacrílego había sido capturado, cundió por todos los rincones de la ciudad.  Se sabía que había tratado de vender el Copón de oro tras de deformarlo para no llamar la atención.  Sin embargo, temeroso tal vez de la reacción popular, el ladrón no revelaba donde había escondido las hostias consagradas.

 

Finalmente y ante la presión de las autoridades, el ladrón (cuya identidad nunca fue precisada) admitió haber enterrado las hostias cerca de un matorral donde se encuentra la Alameda de los Descalzos.

 

Un niño, Tomás Moya, que presenciaba la búsqueda identificó al ladrón.  "Yo vi a ese señor el otro día -reveló Moya- que estaba escarbando la tierra junto a aquel árbol y para que yo no viese lo que él hacía me arrojó piedras y me hizo huir..."

 

Realizada la excavación junto al árbol indicado fueron halladas las Divinas Hostias en medio del júbilo general.

 

Se comprobó que, milagrosamente, pese a que en el hoyo había agua y barro, las Sagradas Formas aparecían blanquísimas en su envoltorio de papel.  Todos los que presenciaron el acto cayeron de rodillas en adoración al Santísimo.

 

Las autoridades destacaron varios guardias para cuidar el hoyo donde se produjo el hallazgo.

 

Se organizó entonces una imponente procesión encabezada por el Reverendo Padre Fray Alonso Mesías, quien llevaba el Santísimo bajo palio, mientras en fuentes de plata se llevaban la tierra húmeda, yerbas y agua de la zona donde fueron halladas las Santísimas Formas.

 

Las campanas de los templos repicaron durante tres días en señal de júbilo y el Arzobispo de Lima y Obispo de Quito estableció como desagravio, una visita diaria al hoyo donde fueron halladas las Sagradas Formas.

 

Dos años después de aquel memorable suceso, fue levantada en 1713 la Iglesia de Santa Liberata, consagrada Monumento Histórico y que fuera reconstruida a raíz de los daños sufridos en el terremoto de 1940.

 

http://www.hscr.com.pe/pages/senorcrucificado.aspx

8r K!
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Video homenaje a Manolo

"¡Cómo no creer!. Señor de los Milagros

 

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